diumenge, 28 de novembre de 2010

Confesión núm. 17




Suena en la tele que ya empieza el circo de los recuentos. Miraremos las cifras y nos las pintarán en 3D, que los fracasos con volumen parecen menos. Los candidatos no podrán decir lo que quieren sino lo que otros -otros como yo- les habrán escrito. Que si son felices, que si todos ganan, que si continuaremos luchando...
Tengo miedo.
He ido a votar porque creo sinceramente en que podemos hacer algo bueno. Juntos.
He mirado la cara de los más mayores, los instintos de los jóvenes, la sensación festiva que en mi pueblo se destila en cada minuto electoral. Pero no me sentí especial votando. No sentí que en ese momento mi vida fuese a mejorar. Simplemente, pensé en la opción menos dolorosa, la que podía aportar algo -aunque no congregue mucho con su base de pensamiento- y tal vez, sacarnos de este pozo negruzco lleno de gilipollas.
En mi pueblo, el PP ni se acerca. Y a Dios -el suyo- gracias.
Nunca entendí lo que pretenden ni lo que buscan. En estos momentos, me sobran. Me sobran sus ataques, su forma de pensar y su forma de atacar. Y no, no me sobra la derecha. En todo poder siempre debe existir la dualidad para el equilibrio. Hay fachas que me caen bien (mira, Leopoldo Abadía) y con los que iría al fin del mundo. Gente de convicción, de pensamiento preclaro. Gente con la que merece compartir el pan.
Y también hay progres que me gustan, que ordenan el mundo en pensamiento y con los que también iría al fin del mundo. Gente valiente.
Es decir, que no importa mucho porque en el fondo, la buena gente es lo que realmente merece la pena.
Yo soy izquierdosa. Por si no lo sabías.
Me gusta el pensamiento libre y que se progrese en libertades.
Me gusta la gente buena.
Y la buena gente.
Así que ahora me dirigiré a ver la tele y participar un poco más de este circo deseando que esta vez, por favor, ganen las buenas personas, que luchen por la buenas personas y que nos den un poco de paz.
A todos.
Izquierdas, derechas.
Buena gente.
Por ti y por mi.

diumenge, 26 de setembre de 2010

Confesión núm. 16



La vida, a ratitos.
Eso es facebook. Un poquito de aquí, una foto chusca de ahí, que si uno come, que si el otro lee, que si...
Vamos, como estar viviendo todos en la Rue del Percebe. Ajuntaos, sí, pero cada uno en su casa. Y Dios, si quiere y le apetece, en la de todos.
Y me da a mí que tanta campechanía, tanto comentario, tanto foto de sonrisas y borracheras y niños y perros y dos plantas y una nube, tanto vídeo y tanto enlace, tanto que te digo para que me leas y me lees para olvidarte, tanto que si vengo que si me largo, que si te quiero y que tú eres otro, que te espío, que te controlo, que te veo... acaba con el misterio de todo.
Vendría a ser como cuando un señor puso la primera bombilla et voilà, a tomar por culo las sombras, los mecanismos del sueño, el romanticismo, el susurro y la muerte. Que no digo yo que entonces fuese mejor. Para nada. Ojicos de pollo chico se le quedaban a los escritores de tanto ir con la velita arriba y abajo. Y todos levantados a las cinco de la mañana para aprovechar el sol. Todos y todas que las todas menuda vida de mierda seca arrastraban las pobres. Y los pobres. Y los niños y los perros y los ancianos...
Pero reconóceme que algo se quedó perdido entre las sombras, entre los bucles, entre los papeles.
Y ahora me da que volvemos a lo mismo. Que un amigo al que le tienes cariño resulta ser un mentiroso, y el otro, aquel que creíamos tan fiel pues resulta que le da como un choto loco a todo lo que se menee, y aquella de la que ya ni nos acordamos y que apareció -a ver, cuándo era...- y se plantó como amiga ha resultado ser un pozo de ignominioso virtuosismo derechil. ¿Y que me dices de las ex de tu pareja? ¿Y de los tuyos? Ese sainete sandunguero que de pronto se acumula en griterío y te recuerda que una vez fuiste un poco ligera de cascos.
Todo da vueltas.
Te entretienes y ves cenas a las que no has sido invitado (pero, cómo va a ser posible eso si somos como hermanos?), comentarios llenos de sandeces y maldad en manos de quienes considerabas sabios y casi divinos, invitaciones absurdas a actos absurdos a los que ni loca asistirías y que fíjate por dónde te da un poco de rabia porque te recuerdan que vives enclaustrada (porque quieres, porque quieres) en una vida social en la que lo más excitante es saltarse el régimen en un restaurante chino. Ves y oyes. Y contestas airada a personas de las que ni sabes quiénes son ni que jeto se gastan (monísimos avatares que nos ayudan) pero a los que hundirías sin pensarlo dos veces en el mismísimo Mordor. No una vez, no. Siete si hace falta.
Y luego está los que te regalan, un día sí y otro también, cestitos virtuales de rábanos, vacas, cerditos, molinos o te invitan a timbas de cartas.
Que invitar es gratis. Por eso el regalo gratis pierde gustito. Como esos abrazos y esas oes que semejan besos y esas equis que son abrazos. No, no es lo mismo.
Y sin embargo, aquí estamos. Cada día. Asomados a la ventana de los otros. Aprendiendo cosas nuevas. Compartiendo miseria. Ofreciendo consuelo y algún consejo. Conociendo desconocidos. Respetando las normas (no escribas con mayúsculas, no grites). Y diciendo me gusta tantas veces como nos de la gana.

Algo hemos perdido, sí.
Y algo hemos ganado, sí.
Depende del día que tengas o de las veces que te comenten tu estado.

(como siempre, gracias Liniers)

dimecres, 25 d’agost de 2010

Agosto de House




House nos gustaba en casa. Lo que no nos gustaba era la interrupción perpetua de la serie. Estamos malacostumbrados. Preferimos seguirla de un tirón, mira qué vicios más raritos tenemos, eh?
Así que nos vimos la quinta y la sexta casi de tirón.
Qué guionistas, la Virgen!
Ya no digo ni dirección de foto, ni actores, ni montaje ni nada.
Hablo de los que son realmente House, los que le dan la vida. Y me pregunto, si lo hacen tan bien, ¿creerá la gente de la calle que Hugh Laurie puede salvarles la vida? ¿O que 13 (no recuerdo su nombre real) se morirá de Huntington?
Imagino al pobre Laurie paseando tranquilo queriendo comprar una naranja (es tan buena compra como otra) y siendo detenido constantemente por personas que le muestran sus casos: que si una fistula, que si un higado que no funciona, que si una caca que no sale... en fin, lo corriente, lo que nos molesta.
Lo que nos da miedo.
Lo que deseamos que otro comprenda y le de solución.
Lo de siempre.
Hoy pensé esto porque tengo un flemón en la encía. No duele pero es molesto. Y pienso que si estuviese comprando naranjas y me encontrase con Laurie es posible que se lo mostrase para que me curase.
O que me presentase a sus guionistas, claro.
O que me dijese que no pasa nada y que no lo agobie con tonterías.
O que me mirase con esos ojos azules tristes y me hiciese saber, en silencio, que de gente idiota ya había demasiada en el mundo para que quisiese unirme.
Y tendría razón.
House siempre tiene razón.
Incluso cuando no es posible que la tenga.

divendres, 20 d’agost de 2010

Un buen zas en la boca

¿No te sientes un poco así a veces?




Sólo cambia el país de entrada y es tu vida.

Confesión 15



Pocos personajes femeninos para ser admirados.
Casi ninguno.
O son unas tontas enamoradizas o unas petardas de mucho cuidado y gatillo fácil. Sin término medio.
Y ahí está ella. La princesa que era tonta y se volvió gatillera y luego sexy y luego...
En fin, la ella que todas querríamos ser y que ninguna -ni siquiera tú- va a ser. Mujeres con líneas de texto geniales y a las que la rondan un hermano afeminado, un tiarrón pícaro, un felpudo con patas, un tipo con casco imposible, un señor de negro y un emperador con ictus.
Mujeres que entienden a los Ewoks, que van limpias, que las visten como quieren, que saben luchar y gobernar.
Mujeres de antes, como se suele decir.
Antes no se sabe cuándo es. Simplemente es antes de ahora. Ahora no. Antes.
Antes cuando se sabía caminar con tacones, cuando se tomaba gin, cuando se leía de escondidas y fumar sentaba bien. Debe de ser ese antes. Cuando no se podía votar, tal vez. Cuando las mujeres usaban camisón hasta los pies con un agujero para las necesidades del macho. Ups, no. Ese antes es mucho antes, quizás.
En ese antes las mujeres se morían de parir. O de trabajar, o de palizas.
Era un antes un poco malo, ese antes.
Puede que sea el antes que corresponde a cuando a los doce años ya era madre y ahora, a los cuarenta y tres, eras una matrona desdentada a punto para ser monja o morir.
Era un antes raro, ese antes.
No creo que pueda ni imaginarme qué significaba ser mujer en ese antes.
Seguro que no era como el de la princesa con el robot cabezón. No.
Por muchas vueltas que doy no encuentro el antes que me conecte con Leia. El antes del ahora en el que la veo.
Tal vez nunca haya sido buen momento para ser mujer.
También es posible que esté equivocada.
Será resentimiento por no tener a R2D2 o a C3PO conmigo.
Va a ser eso. Fíjate.

Largo y tortuoso es el camino que de Apple te lleva al cielo


Soy Appelita.
No se si existe esta terminología pero por si acaso lo soy.
Me gusta Apple, lo que hace y cómo lo hace.
Hasta ahora.
Ahora me siento un poco... estafadita. La verdad.
Mi Iphone -hasta ahora Adama el destructor- se ha convertido por unos upgrades que no le corresponden en una máquina viejuna, perdida, olvidadiza, lenta. Sólo puede llamar.
Y diréis, coño, claro, es un móvil. Sí, lo se. Pero es un móvil que permite hacer muchas cosas como por ejemplo no estar encerrada en una habitación porque puedo trabajar desde donde me salga de las narices.
Eso es Apple para mi.
No ahora, claro.
Así que estamos haciendo parches y alegrías. A ver qué ocurre.
No lo cuento como revancha ni para quejarme aleatoriamente de Jobs. Ni le conozco ni me ha hecho nada a mí personalmente el hombre. Pero es cierto que desde que esta enfermo se nos está jodiendo la historia. No lo santifico, estoy más que convencida de que es un auténtico cabrón pero hasta ahora era mi cabrón preferido.
Esperemos que se den cuenta y empiecen de nuevo a cuidar a los appelitas. Que no por abrir mercado debe uno olvidar a los que año tras año nos hemos dejado dineros y nos hemos oído lo que hemos oído por aguantar la manzana.
Le daré un poco más de tiempo mientras intento arreglar el desaguisado de mi móvil por nuestra cuenta.
Pero sólo un poco.
Por los viejos tiempos, namás.

dissabte, 7 d’agost de 2010

Twitter, ese gran... esto... cosa


Vía Montt


Tengo cuenta en twitter. Ya ves tú que novedad, pensarás. La rápida de Sants, dirá otro. Fíjate, y lo dice sin avergonzarse.
Pues mira, sí. La hice y no se para qué. No tengo ni idea de cómo funciona y creo que me he metido en un jardín.
Tal vez me equivoque y lo encuentre realmente útil. Espero.
Por ahora, tengo una cuenta y sigo a dos amigos.
No es mucho.
Pero algo es algo.

dijous, 5 d’agost de 2010

Alias en 1870


Modelitos y pistolas.
El glamour del steampunk.

Gracias Historias con Historia.

Be.

De gente peluda y otras cosas.



Mmmm... Pain of Salvation (sí, te hablé antes)
Me gustan estos tipos.
Me gustan un montón.
Empecé mi segunda novela (larga, larga, larga historia) escuchándoles y pensé que sería bueno que los lectores de la novela pudiesen seguir mis divagaciones musicales. Luego, vino Crepúsculo y pensaron lo mismo pero con Muse.
Y se jodió el invento.
Pero si te apetece, búscalos. Escúchalos.
Y siente como todo, al fin, tiene un sentido.

Sólo nos quedan las palabras y Pain of Salvation.


Corre, muchacho, corre.
Ya se oyen los susurros del desaliento desgreñando los callejones. Ese gris es el último aliento de una idea brillante.
No te gires.
La oscuridad de miles de cuencas vacías te tomarán el pulso si te detienes y lo enlazarán al cuello de las putas miserables que todavía se dejan fotografiar en las azoteas del pecado.
Respira, corre, respira, corre.
No lo olvides mientras el hedor de las meditabundas indecisiones quiere alcanzar tus pies alados para anclarte a este aburrimiento sorprendentemente eterno. Este día a día cosido a noches y a ronquidos. Este minutaje de mierda en el que hasta el último de los sueños quedó pegado.
Sigue adelante.
Las imágenes se deslizarán entre tus dedos retorciéndose en un baile que nadie entiende pero que todos codician. No son jóvenes, muchacho, son viejas despellejadas que resurgen de sus cenizas para que les devuelvas sus recuerdos.
Corre, muchacho, corre.
Y cuando notes arder tus pulmones y tu estómago se encoja y grite basta, sigue corriendo.
Un poco más.
Más lejos.
Más.
Hasta que sólo oigas mis palabras y a Pain of Salvation.
Sólo.
Solo.

diumenge, 11 de juliol de 2010

Que nuestra voz se oiga en todos los rincones. Id en paz.


Durante muchos años he militado una buena fe constante con mis vecinos españoles. En según qué épocas, mis amistades madrileñas eran más abundantes que las que tenía aquí al lado. Decir que he sido maltratada personalmente sería exagerar y mentir vilmente porque por cuatro bandazos mal dados de siete gilipollas no se puede culpar a todo un pueblo.
Y digo personalmente. A mí, a la cara y de frente.
Mi forma de ser me ha impulsado a contener la violencia y a tratar por todas todas llegar al consenso, al diálogo, a una forma de compartir el mundo que nos hiciese, si no más felices, más contentos a todos.
Creí que, fíjate tú qué cosas, si yo mostraba respeto era de merecer recibir el mismo trato. Si por educación cambiaba de lengua o me reía de los manidos chistes de racañería, en España podrían entender muchas cosas.
Y así pasó un año y pasaron dos y pasaron un montón.
Ahora oigo por la televisión pública cómo se nos insulta una y otra vez. Como huele a podrido en todos los rincones. Como se manipula la información.
Y en Madrid ya no me siento muy querida. Me abordan con un "¿es cierto que si no se habla en catalán no tienes trabajo?" y yo contesto que "ni hablando catalán tienes trabajo" y ellos dale que te pego, y yo intentando hacerles comprender que apenas escribo en catalán porque todo se realiza en castellano, que más de la mitad de reuniones a las que asisto se hacen en castellano y que ya puestos, hasta mi blog es en castellano por deferencia a...
Nada.
No hay forma.
Ellos a la suya.
Mezclando la Roja con lo que sea.
¿Me importa a mi un carajo bendito la Roja? ¿Qué tiene que ver el Barça con la subida de impuestos, con hablar en tu propia lengua, con ser quién eres?

Ahora ya no queda nada. Donde hubo voluntad de acercamiento sólo hay hastío y soledad. Como cuando una pareja se separa. Es un abismo infranqueable lleno de miedos y reproches, de asco y malos recuerdos.

Ahora sólo se necesita terminar.

Y esto es lo que han conseguido las fuerzas políticas gallineras que buscan el voto contra lo que sea, que ansían poner a su Dios frente a cualquiera, que creen que saben lo que es mejor para todos, que limpian su basura en las aceras ajenas. Ellos que presionan y presionan. Ellos que no aportan nada. Ellos que quisieran que se rezase el Ave María en las escuelas. Ellos que no aceptan el aborto pero pagaron las villas de muchos médicos en Londres con sus niñas preñadas. Ellos que se visten de gala para ver ensangrentadas las ideas y las libertades y todo lo que conlleve algo que no comprenden.

Han conseguido que los que son como yo, tontos e idiotas que somos moderados, nos alcemos con indignación y digamos: Basta. Se acabó. Tú a tu casa y yo a la mía y si nos encontramos en algún sitio, olvídate de mi nombre.

Ayer lo dijimos alto y claro.
Sin violencia.
Que no te engañen a ti o a ti los que dicen que Montilla salió protegido e increpado por la extrema izquierda porque es falso. Dos señores gritando a otro no es nada.

No hubo incidentes.
No hubo mal rollo.
Somos la esposa abandonada y maltratada que, por fin, con un par de ovarios dice: Ahí te quedas. Que los huevos te los fría tu santa madre.

Dignidad. Respeto.
¿Es eso pedir tanto?

Nuestra voz se ha oído.
Y aunque piensen ahora que se ganará el Mundial y todo nuestro esfuerzo acabará en un cajón perdido porque España en pleno se lanzará a la calle, la Historia marcará su punto.

Ha empezado el cambio.
En este momento.
Ahora.

dilluns, 14 de juny de 2010

De los entendimientos cuando no hay forma humana de entenderse




Que fácil no es.
Que lo sabemos.
Pero es necesario que lleguemos a un acuerdo, que lo que tú piensas y lo que yo digo tenga un sentido para éste que lo pinta.
Que ya sabemos que sin ti ésto no va, y que sin mí ésto se para. Y que sin aquél se jodió el invento.
No es nada nuevo.
Pero tal vez si dejamos de gritar, de gesticular y de sentirnos ofendidos. Si somos capaces de escuchar, de ver y de entender. Si olvidamos quién fue el primero y nos quedamos en cómo llegamos a ésto. Si podemos aportar en lugar de restar.
Si recordamos cuánto nos divierte trabajar.
Tal vez...
No se..
Podamos crear algo verdaderamente hermoso.
¿No crees?

diumenge, 6 de juny de 2010

Confesión 14.


Tengo un primo.
En serio. Es sangre de la sangre de la hermana de mi abuela. Abuela materna. Y es mi primo.
Bueno, tengo dos. Hermano y hermana. Dos luchadores. Dos pura sangre. Dos personas increíbles.
Pero hoy, qué coño, hoy quiero hablar del pequeño, del que recuerdo cabezón y sonriente sin saber siquiera andar.
David.
Bajito, callado. Ojos pequeños y sonrientes.
David niño que es donde me quedé yo, en una infancia rara de cojones en la que compartimos cosas que ni recuerdo. Soy su familia porque los genes lo dicen pero jamás estuvimos juntos.
Cosas de la vida. De la familia. Y de Dios.
Pero eso es otra historia.
Yo quería escribir sobre David.
¿Alguna vez has tropezado directamente con una mirada que es capaz de ver dónde se junta tu tuétano con tu último suspiro? ¿Alguien que está tan equilibrado que ni sacudiéndolo de arriba a abajo consigues moverle? ¿Has notado eso? Alguien que es diferente, que sabe dónde está y por qué está ahí. Alguien que si te señalara el camino irías sin dudarlo. Alguien al que temería el mismo infierno.
Ese es David.
Apenas le conozco. En sus rasgos de la cara, entre cicatrices, reconozco al niño gordinflón y feliz. En el apretón de manos que me dispensa se nota que ni me quiere ni puñetera falta que le hago en su vida. Y eso me gusta. Compartimos sangre, pero eso es aleatorio. Él comparte sangre con quién le sale de los huevos. Si molesto, me ignorará igual que el tiempo nos ha llevado a ignorarnos y a juntarnos en contadas ocasiones: dos bodas que fueron dos siniestros totales y un milagro que se nos otorgó en Dani, el hijo de su hermana Miriam, enfermo de leucemia y en proceso de curación.
Tres instantes para toda una vida que nos perdimos. No estuvo ahí cuando lo necesité ni yo estuve cuando él me necesitó. Somos nombres en una agenda o ni siquiera eso. Somos nadie y poco menos.
Pero yo me siento orgullosa de quien es. Da lo mismo si me perdí en un bar de carretera y él tomó un avión. Poco importa dónde estamos ni siquiera quién coño eres tú.
Él detiene el viento a su paso.
Y tiene mi sangre.
Aparta.
Deja espacio.
Lo que oyes es su latido.
Y lo que sientes es mi sonrisa.

dijous, 3 de juny de 2010

Cosas que necesito compartir

Porque las redes sirven para pescar, cocinar y compartir.
Y esto pesqué hoy. No es ni nuevo ni viejo pero impacta, porque es Coca-Cola, porque siempre lo hacen bien.
Así que enjoy, my friend.
Y si sabes el secreto, cuéntamelo.

dilluns, 24 de maig de 2010

Por supuesto, hoy toca LOST


Hace ya rato -no, no se cuanto, la verdad- que LOST no me interesa. Simplemente, una noche me di cuenta de que deseaba fervientemente que explotase la isla o que por lo menos, Kate se ensuciase el pelo para variar.
Me empezó a preocupar seriamente que Jack nunca fuese feliz o que no sobreviviese ningún negro. El inválido que no es inválido -y que me provoca morriña al pensar en Millenium-, la que tiene cáncer pero que no, el iraquí que es bueno pero fue más malo que la tiña, la preñada loca que es la única que va sucia y desgreñada -miento, la francesa también iba hecha unos zorros-, Ben que no se sabe que le pasa al hombre... en fin... que me preocupaba más saber cómo se lo hacían ellas sin tener Evax a mano que si el humo era Satán y el tonto los cojones de Jacob era el arcángel Miguel. O vete tú a saber.
Y sin embargo, la seguí. Oh, vaya si la seguí. Primero porque en mi casa se comparte todo y eso incluye las series. Segundo porque en la agencia corrían hilos de orgasmo por cada capítulo y por lo menos debía estar al loro por si era contagioso -que no, que no lo fue. Y tercero porque, al igual que me pasó con Avatar, iba a vivir un episodio glorioso de lo que luego se llamaría el antes y después (también viví la Guerra de las Galaxias, ET y Final Fantasy)
Así que hoy, cuando me han despertado diciendo que eran las seis, me he levantado, me he apoltronado flanqueada por mi perra y por Ricard y me he dejado engañar por Abrams.
Y digo engañar y es mentira. No engaña este hombre. Hizo lo que pudo contra un ejército de fans que han perdido el norte y piden explicaciones a algo que es mentira, que es ficción, que paga el sueldo de guionistas que pagan hipotecas y toman ibuprofeno para el dolor de espalda.
¿Cómo se resuelve una trama en la que millones de personas tienen más de mil teorías?¿Cómo les explicas que tal vez aquella cosa solo era una tontería para suplir otra tontería que falló en su momento o era una risa entre dos dialoguistas? ¿Cómo controlas seis años de suspicacias con actores que se emborrachan o se largan de la serie llevándose personajes con ellos que tal vez, y digo tal vez, eran importantes para la historia?
¿Cómo, por el amor de Dios, te sales indemne de semejante comida de tarro?
Imposible.
Eso nunca ocurre.
El monstruo que pariste, Abrams, se te acaba de comer con patatas. Perdón, te acaba de cagar porque se te comió en el mismo instante que se hizo popular a través de Internet.
A mi me importa un pito. La verdad.
Me parece un buen final. Muy emotivo, muy nada. Equilibrado. Justo. Medidos los pesos. Redimidos los malos y santificados los buenos.
El amor triunfa al final.
Que en el fondo es lo que nos gusta a todos.
Y las incógnitas quedarán para siempre para que las sobremesas sean más divertidas (¿quién no prefiere hablar de las miserias de otros antes que hablar de las suyas?), para que los entendidos divaguen ad nauseam, para que los fans lloren sus pérdidas y las televisiones hagan sus agostos vendiendo resúmenes y otras falacias.
LOST se largó tal como vino. Un ojo abierto, un ojo cerrado.
Por mucho que lo quieras sabrás tan poco como ellos.
Y con el tiempo, Abrams hará una versión en la que aparecerá un unicornio y todos dirán: ¿lo ves?, ya lo decía yo y los fans descansarán en el sueño de los justos y un puñado de guionistas suspirarán aliviados.
Mientras tanto, en todas las casas, las parejas discutirán sobre si estaban muertos o se habían ido de parranda.
Y el mundo seguirá girando.
A mí no me gustaba LOST.
Y sigue sin gustarme.

dimarts, 18 de maig de 2010

Adoro estos anuncios



¿Tú no?

¿Recuerdas?



Lo que es bueno, es bueno. Ahora, aquí, allí y en el piso de tu madre.
No importa el tiempo que ha pasado, ni si estás más viejo o más tonto.
Tu corazón reconoce el latido y tu sonrisa cruza el desierto de tu cara.
Vuelves a tener quince años. Lánguidos, solitarios y soñadores.
Vuelves al cine de pase doble en la gloriosa sesión de Conan y Blade Runner.
Es Agosto.
Es Barcelona.
Eres tú.
Tú y la quinceañera unidas por Roy y la lluvia y de vez en cuando, sólo de vez en cuando, tú también ves cosas que nadie más creería.
Dicen que es paranoia.
No les hagas caso. Es memoria.

dijous, 13 de maig de 2010

Vale, acabo de comprarme un Imac pero viendo esto...



también me gustaría un IPad.

Necesitaba decirtelo..


Así que no te despistes porque solo nos tenemos a nosotros contra esta legión de grises y mediocres.
Ellos dominan el mundo real.
Sí.
Pero nosotros creamos el mundo soñado, la ilusión que les falta, la esperanza que perdieron, el brillo en los ojos, la sonrisa escondida, el susurro de la vida.
Sí.
Ellos tienen el dinero, el poder y la decisión.
Sí.
Pero nosotros modelamos el tiempo de sus hijos, acariciamos la fe de sus padres, modificamos la historia y fotografiamos hadas.
Sí.
Ellos están muertos y no se detendrán jamás.
Pero nosotros estamos vivos y podremos vencerlos.
Dame tu mano. Cierra los ojos. Es tiempo para convocar a las furias.
Y que les den.
Amén.

diumenge, 18 d’abril de 2010

Y otro para este domingo



Aupa Copy!

De la toma de decisiones y dos crepes de desayuno



Y digo yo que cuando uno lleva demasiado tiempo pisándose las ilusiones, algo no funciona. Nosotros, y por supuesto me refiero a este colectivo zumbón y gafapastas, vivimos del espacio tiempo ideado por el mismo demonio en estado de coma etílico. Es decir, necesitamos un poco de tiempo para pensar cuál es la mejor forma de hacer las cosas para que nuestros clientes sigan ganando un montón de dinero.

Ningún creativo, ni director de arte, ni productor hará nunca nada -menos los joputas que son tema aparte y están en todas las casas- para que el cliente no gane dinero. Es una regla de cálculo sencilla: si él gana, ganamos todos.

Así que cuando uno de nosotros se levanta por la mañana y ya teme profundamente el enfrentamiento creativo es cuestión de plantearse seriamente qué está fallando.

Y aquí estamos.

Planteando.

Mientras tanto, disfruten ustedes de una buena pieza creativa de alguien que no tiene estos planteamientos matinales.

diumenge, 21 de març de 2010

A su salú, Don Manuel


Paseando por desvariandoando me encuentro esta delicia. Una esquela increíble. Y aunque no conozco al difunto, levanto mi copa por él y por sus amigos.

diumenge, 14 de març de 2010

Confesión 13.


¿Quién lo hizo? Yo.
Ni tú, ni él, ni nosotros.
Lo hice yo. Y me comí yo el marrón. Y el verde y el rojo y lo que vino después.
Ni tú, ni ella, ni nosotros.
Que ni nos queremos tanto, ni somos como hermanos.
Ya está bien de tanta decencia. Reivindico mi yo. Sin tapujos, sin miedos.
¿No fui yo la que se dejó la espalda hecha una mierda de tanto teclear? ¿No escuché mil veces tus lamentos de imbécil para comprender qué querías? ¿No estuve en esa reunión interminable? ¿No encontré la foto adecuada y la música adecuada y todo lo adecuado?
Vamos, dilo.
¿Quién fue?
Fui yo.
Así que no me agobies con la tontería de los equipos y deja de susurrarme, como una puta desdentada, ese nosotros que no se lo cree ni el Tato.
Si somos un equipo, arremángate y húndete en esta miseria cotidiana.
Si somos un equipo, dejad de hurgaros las narices y poneos a trabajar.
Y de todas formas y para que lo comprendas clarito, cuando vienen las ostias por equivocaciones o por lo que sea... ya no somos un equipo. Somos individuos. Y entonces sí que se recibe.
Lo hiciste mal. Tu decisión. Tu trabajo. Tu polla en vinagre, chaval.
Que ya no cuela.
Que el mundo hippy cayó.
Que el individuo existe. Que piensa. Que se mueve. Que actúa. Bien y mal. E incluso peor.
Que el nosotros -que tú tanto enarbolas con tus manos llenas de sangre y mostaza- es un recurso bien facilito para apuntarte las victorias y huir de las derrotas.
Que un nosotros se forma por muchos yos.
Y que cada yo significa algo: una forma de ver la vida, una idea, un estropicio, un abrazo, un lo que sea.
¿Lo tenemos ya claro? ¿Comprendido?
Lo hice yo.
Y el nosotros plántalo en la Gran Vía a ver si te crecen los equipos.

divendres, 12 de març de 2010

No grites, nadie te escucha


¿En qué momento exacto el ruido que oyes en tu interior se convierte en siniestro total? ¿cuándo reconoces la sombra que esconde la sombra del dolor? ¿Por qué no te tumbas y dejas que el mundo siga su imparable marcha?
Cobarde. Cobardica.
Las palabras hieren como témpanos de frío sobre manzanas calientes.
Lo que ayer parecía seguro hoy no deja de ser una parodia mal escrita.
Y si quieres arroz, Catalina, aquí tienes dos tazas.
Cobarde. Cobardica.
Pasan los días y te sientes más indefenso, más pequeño, más perdido.
Los mapas indican lugares que la memoria no ubica.
Los ruidos no son pensamientos, los sentimientos no laten.
Cobarde. Cobardica.
Ves lo que ocurre. Inmutable. Vieja.
Sabes que esta vez te dan. Fuerte. Doloroso.
Cierras los ojos. Esperas. Temblor.
Cobarde. Cobardica.
Y todo esto ¿para qué?
Para que tú lo leas.
Para que tú lo sueñes.
Abro dos costillas y te muestro mi interior.
Que te diviertas.

dilluns, 1 de març de 2010

Ni sí ni no ni todo lo contrario


Otro lunes.
Más soleado, más relajado, más aprovechado.
Un inesperado visitante me ha obligado a quedarme en casa y trabajar desde aquí. Mirando el sol, viendo la tímida primavera abrirse paso entre las ramas de los árboles.
Soy free lance.
La libertad de la que gozamos es tan corta y tan escueta que puede limitarse a tomar un té sin prisas. Y para ello pagamos con creces la desventura.
¿Merece la pena?
Por días como hoy, sí.

dimecres, 17 de febrer de 2010

No me grites que no te veo


Así andamos.
A la greña y desmelenados.
Demasiado cansados para tomarnos las cosas con la calma que precisan, demasiado angustiados porque el tiempo pasa y los clientes no lo entienden, demasiado creativos para un mundo en el que no importa la innovación sino el carcamalismo y la ausencia de ideas.
Así andamos.
Que cuando uno dice ven, el otro contesta arroz. Que si esto no funciona, que me gritas, que no te oigo, que te digo, que te olvido y que te doy. Una y otra y otra vez.
Así andamos.
Perpetrando horrores.
Pagando hipotecas.
Sintiéndonos pequeños.
Sabiéndonos impotentes.
Soñando pasados.
Viviendo en guerra.
Fundidos a negro.

diumenge, 14 de febrer de 2010

¿Notas ese aliento en el cogote?


Sí, lo noto. Es mi cumpleaños.
Nunca lo eché de menos, por lo menos no tanto como la Navidad o el día de Reyes. Dolía. Sí. Pero ahora no. Ahora me duelen las rodillas y la contractura de la espalda. Me duelen las canas y la poca paciencia. Y me duele horrores ese cuatro enfadoso que marca esta etapa.
43, hermano. Que se dice pronto.
Pero se vive lento. O no.
Sólo quería verlo escrito para así convocarlo más suave. Ojalá sea mejor que mis 42.

dissabte, 6 de febrer de 2010

dijous, 4 de febrer de 2010

Del mal humor y otras miserias de cada día


No es lunes pero lo parece.
Amanecen ya los días vestidos de mierda y peinados de gris. Nadie puede hacer nada para cambiarlo.
Es así. Punto.
Ya no me deslizo por las teclas. Ahora choco frontalmente con ellas intentando no doblarme los nudillos ni las ideas. No pienso y apenas recuerdo. Todo el trabajo se distribuye en pesos que hunden cuerpos.
El mar está lleno de sirenas silenciosas.
En inglés los insultos suenan mejor. Como el amor. O el dolor.
Mi mesa es el despojo nauseabundo de cadáveres podridos esperando su momento para ser incluidos en el ordenador. No tienen ojos pero siento su mirada en mis manos y me quema la piel.
Nacieron hermosos. Lástima.
Esto no es fácil. Cada día es más largo, más pesado, más triste. La culpa es mía. Cambié imaginación por hipoteca y los plazos se hacen cada vez más hirientes. ¿Por qué no puedo simplemente hacer? Como todo el mundo.
Vuelve Wendy.
Vuelve Winnie.
Vuelve tú.
Y deja que yo me vaya a seguir caminos de ladrillos amarillos para perderme en ciudades esmeralda en las que los enanos bailan y las brujas de deshacen con el agua.
Punto.

dimarts, 19 de gener de 2010

De nuevo, horas extras


Un mes y medio para el recuerdo.
Con un poco de exprímase y un mucho de paciencia.
Con algo de dolor de espalda y un más de ojos cansados.
Se abre la veda.
Apuesten.
¿Quién durará más?
¿Los clientes o yo?
Cien a la una...

dijous, 14 de gener de 2010

dimecres, 13 de gener de 2010

Confesión 12.


No me preguntes. Sólo escucha. Entorna los ojos, ladea ligeramente la cabeza y haz ver que realmente lo que te cuento es vital para la supervivencia del ser humano. Miénteme. Pero escúchame.
Tejí una red de protocolos alrededor del 2010 para conseguir que ese cansancio con aspecto de brea maloliente desapareciese de mi piel. No sabes cuánto me esforcé.
Por cada puntada, un pinchazo. Por cada hilo enhebrado, una gota de sangre. Y así una y otra y otra vez hasta cubrir el año con sangre e hilo y esperanza.
Me senté, lo miré y me sentí satisfecha de mi trabajo.
Vendé mis dedos torpemente con tiritas y esperé que el frío amainase para que los augurios que salían en los libros se cumpliesen.
Y pasaron diez días.
El viento que se llevó las cenizas de las oraciones volvió con más fuerza y arrancó árboles y sueños. No entendí su furia. No entendí su deseo. Sólo pude acurrucarme en la cama. Ahora se que le pedí que se llevase todo lo malo. Lo hizo. Pero pagamos un precio.
Oh, chico, siempre se paga un precio.
Ahora espero pacientemente que los recosidos de mi año aguanten. Que mi equilibrio no estalle contra la ignorancia y mal hacer. Que sepa encontrar luz en donde no hay nada. Cero. Muerte. Ni eso.
Así que escúchame. Cada palabra, cada silencio, cada respiración, cada tono tiene un sentido.
Y esto será una puta mierda hasta que no lo entiendas.
¿Vale?
Así que deja de moverte y atiende. Puede que al final...

dimarts, 5 de gener de 2010

Por si tenías alguna duda


que lo sepas.
No dejes que nada ni nadie te diga lo contrario.
Esta vez depende de ti.
Ni más ni menos.